Guía · Estrategia electoral
Cómo planificar una campaña política: el calendario maestro
Una campaña política se planifica hacia atrás, desde el día de la elección. La mayoría de los candidatos improvisa y descubre tarde que el tiempo no alcanza. Planificar bien significa convertir la fecha de la votación en un calendario con hitos claros, donde cada semana tiene una meta medible de votos.
Por Julián García, creador del modelo matemático que revolucionó las campañas políticas.
Empieza por el número de votos
Antes del calendario, define cuántos votos necesitas exactamente para ganar tu elección. Ese número es la brújula de todo el plan: cada acción se mide contra él. Sin ese número, no estás planificando, estás adivinando.
Los cuatro hitos del calendario
- 6 meses antes: crea tu presencia digital, empieza a calentar tus redes con publicidad mínima, levanta los datos de tu territorio y empieza a instalar tu nombre.
- 3 meses antes: define tu mensaje a partir de los dolores reales de tu comuna, arma tu equipo mínimo y comienza el puerta a puerta en las zonas prioritarias.
- 1 mes antes: intensifica terreno y redes, activa eventos y vía pública, y prepara la logística del día de la elección.
- Última semana: cierre de propaganda (según la ley de tu país) y todo listo para la movilización. Lo que no se preparó antes, ya no se hace aquí.
Marca tus fechas legales
Cada país tiene ventanas legales de propaganda y reglas de publicidad política (por ejemplo, la autorización de anuncios en redes puede tardar semanas). Esas fechas van en el calendario desde el día uno, porque llegar tarde a un trámite puede dejarte sin pauta justo cuando más la necesitas.
La regla de oro: una meta de votos por semana
Un plan que no se mide no sirve. Convierte tu número total en metas semanales de votos comprometidos y revisa el avance cada semana. Así sabes si vas bien o si tienes que corregir, mucho antes de que sea tarde.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta anticipación debo empezar a planificar mi campaña?
Lo antes posible. Lo ideal es empezar al menos 6 meses antes de la elección, porque hay tareas (calentar tus redes, instalar tu nombre, levantar datos del territorio) que necesitan tiempo. Si tienes menos margen, igual sirve: el plan solo se comprime y se priorizan las acciones de mayor impacto.
¿Qué debe incluir un plan de campaña?
Un buen plan tiene: el número de votos que necesitas para ganar, un calendario con hitos hacia atrás desde el día de la elección, las fechas legales de propaganda de tu país, las tres palancas (territorio, redes y mensaje) con metas semanales, y un plan de movilización para el día de la votación.
¿Cómo organizo mi calendario electoral?
Hacia atrás: pones la fecha de la elección y desde ahí defines qué tiene que estar listo a 6 meses, 3 meses, 1 mes y la última semana. Cada bloque tiene una meta concreta de votos comprometidos, y cada semana revisas cuántos llevas y cuántos te faltan.